martes, 3 de noviembre de 2009

¿Quién fracasa?



No hemos conocido a un solo alumno que desee que le vaya mal en los estudios, aunque sus actitudes lo muestren arrojándose a un predecible naufragio.
Un estudiante que fracasa, desde luego, algo ha hecho u omitido para llegar a esa situación, pero sería incorrecto e injusto culparlo exclusivamente y no contemplar a otros actores y otras instancias sociales y educativas.
¿Cuándo no tiene éxito y abandona la escuela un alumno, quién fracasa? En el ámbito educativo actual, no superar los aprendizajes esperados también está indicando que han fracasado otras muchas instituciones y actores: su contexto social y cultural, su familia, las políticas educativas, la escuela y sus profesores. Pero quienes lo sienten en carne propia son sus padres y ellos mismos, a quienes la nota negativa, escolar y personal termina golpeándolos como una piedra. Inclusive, a quienes, en apariencia, viven el abandono escolar como una liberación. Los alumnos, sus familias y contextos, las escuelas , tienen sus propias responsabilidades.
Fracaso y abandono son fenómenos que se van construyendo en el tiempo. Con toda seguridad, todos y cada uno de ellos tienen su propia historia. No son tan sólo un resultado final e incomprensible, sino la trayectoria acumulativa de distintos elementos y condiciones que lo fueron construyendo.
Los alumnos en riesgo de abandono escolar pueden presentar las siguientes características: son alumnos que no asisten regularmente a clases y desaprueban un número elevado de materias. Además, presentan algunas dificultades de aprendizaje, de atención o bien necesidades educativas específicas derivadas de situaciones sociales de marginación o deprivación sociocultural y muestran comportamientos inadaptados, transgresión a las normas, violencia y demás.

Por Alejandro Castro Santander. El coordinador general del Observatorio de la Convivencia Escolar (UCA, Argentina)